Warren Buffett deja el cargo de presidente de Berkshire Hathaway, tras más de 60 años guiando la firma que lo convirtió en un nombre familiar para millones de inversores en todo el mundo.

Buffett fue nombrado presidente emérito con efecto inmediato, y su hijo Howard G. Buffett asumió el cargo de presidente, según indicó Berkshire en un comunicado este viernes.

«Como presidente emérito, el Sr. Buffett seguirá siendo miembro de la junta directiva y continuará ofreciendo su valioso criterio y perspectiva», señaló Berkshire.

El anuncio se produce apenas ocho meses después de que Buffett dejara el puesto de consejero delegado del conglomerado que convirtió en una empresa de un billón de dólares.

«El Padre Tiempo siempre gana», escribió Buffett este viernes en una carta dirigida a los accionistas de Berkshire.

«Sin embargo, ha sido generoso conmigo. Me ha dado la oportunidad de ver a Berkshire llegar a un punto en el que tengo más confianza que nunca sobre lo que nos depara el futuro».

A sus 96 años, Buffett todavía había aparecido en entrevistas con CNBC tan recientemente como en julio.

Sin embargo, su voz había sonado débil últimamente.

Buffett señaló en la carta que ha «servido a Berkshire desde 1965».

Desde que Buffett comenzó a utilizar Berkshire Hathaway como su principal vehículo de inversión en la década de 1960, el precio de las acciones de la compañía había subido más de un 5 500 000 % para cuando se retiró como consejero delegado.

En comparación, la rentabilidad del S&P 500 en el mismo periodo es de apenas un 39 000 %.

Bajo el liderazgo de Buffett, Berkshire, con sede en Nebraska, prosperó en la intersección de Wall Street y Main Street, con inversiones en industrias que van desde los ferrocarriles y los seguros hasta los caramelos y el helado.

Aun en los últimos dos meses, Buffett seguía siendo un inversor muy activo.

En julio, Buffett declaró a CNBC que Berkshire había iniciado una inversión en Alphabet.

En la entrevista, Buffett afirmó que «cometió un error» al no invertir antes en el gigante tecnológico.

La inversión ahora vale más de 27 000 millones de dólares y se sitúa como la quinta mayor participación de Berkshire.