El primer ministro polaco, Donald Tusk, afirmó que Rusia planea ataques híbridos con drones o misiles dirigidos contra países de la OTAN que apoyan a Ucrania, lo cual podría incluir potencialmente a Polonia.

La advertencia se produjo mientras ocurría "un ataque masivo en la parte occidental de Ucrania, muy cerca de la frontera polaca", lo que obligó a Polonia a hacer despegar sus aviones en repetidas ocasiones.

Aunque el espacio aéreo polaco no fue violado, Tusk advirtió que Rusia planeaba atacar territorio de la OTAN y luego fingir que el ataque fue "accidental".

Según indicó al parlamento, esto se haría en un intento de "paralizar o al menos debilitar la motivación de los países de la OTAN" para acudir en defensa del Estado miembro atacado.

Temprano el jueves, las fuerzas rusas llevaron a cabo una serie de ataques contra ciudades ucranianas, incluido un ataque contra un parque industrial al oeste de Kiev que mató a una persona, según un funcionario local.

En Rusia, un ataque con drones ucranianos dañó una refinería de petróleo en la ciudad de Yaroslavl, lo cual fue confirmado por el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.

La Agencia de Servicios de Navegación Aérea de Polonia informó el viernes que los aeropuertos de Lublin y Rzeszow, en el sureste de Polonia, suspendieron las operaciones aéreas debido a la actividad de la aviación militar.

Vladímir Putin reconoció que los ataques de Ucrania contra refinerías y almacenes de petróleo rusos causaron daños significativos, pero insistió en que la economía puede soportarlo. Afirmó que Ucrania había abierto "la caja de pandora", invitando a represalias masivas.

Rusia intensificó los ataques contra Kiev y otras ciudades con misiles y nuevos drones propulsados por reacción, aprovechando la escasez de interceptores defensivos de Ucrania.

El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que la "enorme brecha geopolítica" y la parálisis en el Consejo de Seguridad han creado un entorno de impunidad.