Los funcionarios federales planean lanzar un sistema impulsado por inteligencia artificial en el área de Washington, D.C., tan pronto como el lunes, lo que representa el primer paso en un esfuerzo más amplio para modernizar la gestión del tráfico aéreo en Estados Unidos.

El software, conocido como Smart (por Strategic Management of Airspace, Routes and Trajectories), está diseñado para analizar los horarios de vuelo, las previsiones meteorológicas, la capacidad de las pistas de los aeropuertos y los límites operativos para predecir los flujos de tráfico y detectar posibles cuellos de botella con antelación.

Desarrollado por Air Space Intelligence bajo un contrato gubernamental de 875 millones de dólares y 12 años de duración adjudicado a principios de este año, la herramienta pretende funcionar como un centro de inteligencia central para el espacio aéreo del país una vez que esté plenamente operativa, según informó The Wall Street Journal.

El objetivo principal es ayudar a la Administración Federal de Aviación y a las principales aerolíneas a lidiar con las interrupciones en los horarios, reduciendo así los retrasos y las cancelaciones.

Aunque los expertos de la industria anticipaban previamente un lanzamiento inicial más amplio tras meses de planificación, los funcionarios gubernamentales dijeron a la publicación que el despliegue siempre estuvo planeado para comenzar a pequeña escala.

En su fase actual, Smart servirá como una herramienta de apoyo a la toma de decisiones durante las interrupciones operativas.

Se espera que las futuras iteraciones manejen tareas complejas, como la gestión de los intervalos de llegada de los vuelos y la planificación de rutas con días de antelación.

Como parte del lanzamiento, las autoridades federales planean abrir una oficina centralizada para el programa en la sede del Departamento de Transporte este lunes.

La iniciativa se produce en medio de un impulso más amplio de la administración Trump para modernizar la envejecida infraestructura de aviación del país a través de inversiones tecnológicas multimillonarias y una mayor contratación de controladores para abordar la persistente escasez de personal.

Sin embargo, la transición presenta desafíos de coordinación.

La FAA ha estado manteniendo conversaciones con las aerolíneas comerciales sobre la alineación de horarios, aunque los representantes de la industria han expresado su preocupación sobre cómo operará el sistema automatizado en medio de una intensa competencia de mercado por los espacios de vuelo en horas punta.

Durante su testimonio ante el Senado a principios de este año, el administrador de la FAA, Bryan Bedford, abordó la necesidad de un cambio estructural en la gestión del espacio aéreo.

«La forma en que gestionamos el tráfico hoy en día es caótica, y podemos hacerlo mejor», afirmó Bedford.

«Necesitamos gestionar eso en la FAA, en lugar de depender de que las aerolíneas comerciales programen sus vuelos como les plazca».

A pesar de las dudas operativas, los defensores de la industria han recibido con agrado la tecnología.

Airlines for America, una asociación comercial que representa a las principales aerolíneas nacionales, declaró a The Wall Street Journal que el software ofrece un potencial significativo para aumentar la seguridad, ampliar la capacidad del espacio aéreo y mejorar la eficiencia general.

La organización describió el proyecto como «una de las iniciativas más emocionantes y audaces emprendidas por la FAA en décadas».